Homenaje a Paul Bardwell

La vida de Paul (22 de abril de 1955 – 29 de noviembre de 2004)

Paul Bardwell nació el 22 de abril de 1955 en Hatfield, Massachusetts. Desde pequeño, mostró una curiosidad insaciable por el mundo que lo rodeaba. A los diez años, recibió de parte de sus padres, Arthur Cory y Helen Huddie Bardwell, su primera cámara fotográfica, lo que marcó el inicio de una vida dedicada al arte y la cultura. Además de la fotografía, Paul se apasionó desde una temprana edad por la música, los libros y los folletos de viaje, valiosos tesoros que coleccionó durante toda su vida. En 1974, ingresó a estudiar administración de empresas y español en Gettysburg College, en Pennsylvania, y posteriormente viajó a México para perfeccionar su español. En 1977, en uno de sus múltiples viajes, llegó a Medellín, una ciudad que lo cautivó y donde decidió establecer su hogar.

Paul se unió al Colombo Americano de Medellín como profesor, y su pasión y dedicación rápidamente lo llevaron a asumir el cargo de director en 1980. En esa época, el Colombo era un pequeño edificio de dos pisos, pero bajo su liderazgo, se transformó rápidamente en uno de los espacios culturales más importantes del centro de la ciudad. Paul reconstruyó la biblioteca bilingüe del Colombo luego de un atentado con bomba en los años 80, y desarrolló una galería de arte contemporáneo que le dio espacio a una gran cantidad de artistas locales, además de un programa de intercambio cultural que enriqueció tanto a Medellín como a las comunidades estadounidenses involucradas.

Con el también fallecido Luis Alberto Álvarez, Paul fundó Kinetoscopio, la revista especializada en crítica y apreciación cinematográfica más importante de Colombia. Sus ciclos de películas convirtieron al Colombo Americano en el epicentro del cine no comercial en Medellín, un punto de referencia indispensable para los amantes del séptimo arte. También, promovió el intercambio musical entre Colombia y Estados Unidos, trayendo diversos grupos musicales a la ciudad de Medellín, en especial de uno de sus géneros favoritos, el jazz.

Un legado imborrable en la historia cultural de Medellín

La gestión de Paul fue tan exitosa que se convirtió en un ejemplo de administración y cooperación para entidades binacionales, reconocimiento otorgado por diversas entidades gubernamentales de Estados Unidos. Su dedicación incansable y su capacidad para transformar el entorno lo hicieron merecedor de la Medalla al Mérito Cultural Porfirio Barba Jacob Categoría Oro, la más alta distinción que entrega la Alcaldía de Medellín a los gestores culturales, y del escudo de la Alma Máter por parte de la Universidad de Antioquia, en reconocimiento a su labor educativa y cultural.

Luis Alberto Álvarez, en su libro Páginas de Cine, dedicó unas palabras precisas a Paul: «A Paul Bardwell, restaurador del amor al cine en Medellín». No se equivocaba: Paul convirtió al Centro Colombo Americano en un monumento al amor por el cine. Bajo su dirección, el Colombo se transformó en un faro cultural con dos teatros, una videoteca extensa, una biblioteca especializada, un centro de documentación, una galería de arte contemporáneo y varios programas de cine, entre ellos el ciclo rosa, el ciclo de cine infantil y la muestra de cine coreano.

Paul Bardwell era un hombre amable y sencillo, él mismo se definía como «un loco con buenas ideas al que no le daba miedo equivocarse». Quienes lo conocieron se refieren a él como un visionario, un coleccionista cultural que siempre estaba a la vanguardia, y un amante de la música y los libros, cuya colección fue donada por la familia de Paul al Colombo Americano, permitiendo que su legado continúe inspirando a futuras generaciones. Paul falleció de cáncer el 29 de noviembre de 2004 en Medellín, Colombia, su muerte dejó un vacío inmenso, pero su legado vive en cada rincón del Colombo Americano de Medellín y en cada persona que tuvo el privilegio de conocerlo.